Ntra. Sra. de los Dolores
Cada 15 de septiembre, la Iglesia dirige su mirada a María bajo la advocación de Nuestra Señora de los Dolores. La contemplamos junto a la Cruz, permaneciendo cerca de Jesús en la hora de su entrega. Su presencia discreta y fiel nos acerca a una mujer profundamente humana, atravesada por el sufrimiento y sostenida por una confianza plena en Dios. María conoce el dolor de una madre y también la fortaleza que nace del amor. Su corazón herido continúa abierto, capaz de acoger, acompañar y esperar. Al contemplarla descubrimos que la fe puede sostenernos incluso cuando el camino resulta difícil de comprender . Permanecer junto a la cruz El Evangelio nos presenta una escena de enorme hondura: «Junto a la cruz de Jesús estaba su madre» (Jn 19,25). María está. Permanece. Acompaña a su Hijo con una presencia silenciosa y llena de amor. También nosotros atravesamos momentos en los que las palabras resultan pequeñas: una enfermedad, una pérdida, una despedida, una preocupación familiar, una...