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Calor y color

Desde mi fragilidad, desde mi pequeñez, es desde aquí, desde donde te puedo decir hágase en mí; y entonces sentirte dentro, dejarme habitar por ti, todo mi ser se transforma, y se transmite en calor, en color, parece que no se aprecia, que no se ve, pero estás. ¿Cómo lo haces? yo no lo sé, me pregunto y no obtengo respuestas. Sólo sé, sólo siento, que me vas modelando, y que mi ser se estremece ante tanta maravilla ¿quién soy yo para que te me hagas presente? surgen los interrogantes, el corazón late con fuerza, se sobrecoge ante el dolor y brota en calor, en color, parece que no se aprecia, que no se ve, pero eres. ¿Cómo lo haces? yo no lo sé, me preguntan y no tengo respuestas. Norka C. Risso Espinoza

AMISTAD

Yo quiero estar allí, cuando te falten fuerzas, yo quiero estar allí, cuando estés abatido, y quiero que me busques, y cuentes conmigo, yo quiero que tú sepas, que yo soy tu amigo. Que fácil es quererte, cuando todo es bueno, y alzar una canción, después de la victoria, pero yo te prefiero, libre de la gloria, como eras en el tiempo en que nos conocimos. Amigo eres tú, como ayer, nada cambia, sigues siendo fiel... Amigo es el que va contigo a la batalla, se cansa, pierde fuerzas, pero nunca falla, se ríe con tu risa, y llora con tu llanto, amigo es el que empuja fuerte, tu esperanza. Amigo es quien te acepta, tal y como eres, te quiere con tus vicios, y con tus carencias, comparte tu ilusión, conoce tus temores, amigo es quien no pone condiciones... Amigo eres tú, como ayer, nada cambia, sigues siendo fiel... Amigo eres tú, para mí, un milagro para compartir. Amigo eres tú, como ayer, nada cambia, sigues siendo fiel... (Canción de Alberto Plaza)

Oración

Me amas

Manos vacías, sin nada que darte sólo se de tu amor y no sé cómo darlo en medio del dolor y el sufrimiento. Aquí estoy, día a día la misma pregunta ¿qué quieres de mí? pregunta abierta desde el amor, desde la transparencia, desde la fragilidad, desde la soledad de la noche y sólo sentir que me amas. Norka C. Risso Espinoza

Luz en el sufrimiento

A veces nos parece que nuestras fuerzas flaquean, que nuestra mente se enturbia, que en el vaivén de nuestra noria el corazón se marea; sin embargo, sabemos, sentimos, que Tú eres nuestra fortaleza. ¡Todo parece tan lento, tan contradictorio!, pero, como Juan, el discípulo amado, permítenos apoyar nuestra cabeza en tu pecho y al sentir tu abrazo misericordioso, pedirte, Señor, que aceptes nuestras limitaciones, alivies nuestros cansancios, fortalezcas nuestra debilidad,… Anhelamos que, como lluvia, tu esperanza, consuelo y alivio inunde nuestros corazones, y nos haga ver que el amor es más fuerte que el dolor. Anhelamos que, a pesar del Getsemaní de nuestros sufrimientos, cuando la angustia atenaza el pecho, seamos capaces de responder a tu llamada, y hacer tu voluntad. Gracias, Señor, por ser luz que guía nuestro caminar, que no nos ciega ante el sufrimiento, sino todo lo contrario, iluminas nuestra oscuridad y aunque no seamos conscientes de ello nos ayudas a ser luz para el que sufr...

Crucificados junto a los crucificados del mundo

Ha llegado la hora, silencio, adoración, sobrecogimiento,… Señor, en este tiempo tan especial danos conocimiento interno de Ti para más amarte y seguirte en nuestros amigos enfermos, danos tus ojos para interpretar los tiempos de vulnerabilidad y tus oídos para escuchar al espíritu de los necesitados, danos tus manos para ofrecerlas a los cansados y agobiados y tus pies para caminar con los humildes y sencillos, danos tus labios para anunciar tu amor y tus brazos para acoger a todos, danos tus espaldas para sostener a tus predilectos y tu palabra para alentar en la vida del que sufre, danos, Señor, tu corazón para dar la vida contigo crucificados al mundo junto a los crucificados del mundo. Adaptación de una oración de Magis

Pensando en ellos...

Mi plegaria, Señor, por mis amigos (Tú conoces sus nombres), ilumínalos y bendícelos en este momento en el que todos son uno y uno son todos, compartiendo la vida misma con sus incertidumbres y sus sueños, donde el afecto, el calor, el amor… han echado raíces y ahora ayudan a ser piña en el sufrimiento, la enfermedad, la angustia… Señor, sé para ellos bálsamo en este momento de dolor, ayúdales a encontrar la fuerza y la paz para que la enfermedad no tambalee tu edificio de amor, sí, Señor, aún estando en tus manos son momentos de miedo, ya ves siempre la misma paradoja, pero a pesar de que duela, angustie, paralice,… que este momento de espera sea una espera amorosa en la fe, que se sientan acompañados y queridos y si se puede restablecer la salud, mejor que mejor. Norka C. Risso Espinoza