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Manual de Bioética para jóvenes


Manual de Bioética para jóvenes, con este libro se pretende dar a los jóvenes las herramientas necesarias que les permitan discernir y argumentar sobre temas relacionados con la Bioética, desde una cultura de la vida.


La Fundación Jéròme Lejêune ha autorizado la edición del ‘Manual de Bioética para Jóvenes’ en las lenguas catalana y castellana. Es un manual completo, divulgativo, atractivo, sencillo y didáctico. La versión española la ha traducido la Cátedra de la Fundación Jéròme Lejêune y la catalana Médicos Cristianos de Cataluña. Dirigido a estudiantes jóvenes especialmente de Secundaria y Bachillerato.

Se trata de un libro que escrito en forma de preguntas y respuestas, explica de manera clara y didáctica los fundamentos científicos de las cuestiones clave del debate bioético actual, los analiza y los contextualiza, arrojando luz, respuestas y criterio; de forma que los jóvenes irían sacando unas reflexiones éticas que conviene difundir.

El aborto, el diagnóstico prenatal, la reproducción humana asistida, el diagnóstico genético preimplantatorio, la investigación con embriones, la eutanasia y la donación de órganos son los temas abordados en este práctico manual. A cada uno de estos temas se sigue el mismo esquema didáctico: qué es, las técnicas, preguntas y respuestas sobre el tema, reflexiones éticas y testimonios.

El mismo Papa emérito Benedicto XVI destacó a lo largo de su pontificado y específicamente en la encíclica Caritas in Veritate (74) la Bioética como “campo prioritario y crucial en la lucha cultural, entre el absolutismo de la técnica y la responsabilidad moral, en la cual está en juego la posibilidad de un desarrollo humano y integral”. También el pontífice recordó en diversas ocasiones la responsabilidad en la construcción de un mundo que, respetando la originalidad de la transmisión de la vida humana, respete la vida del hombre desde su concepción hasta su muerte natural.

En temas como el aborto, nuestro actual Papa Francisco nos transmitió, mientras fue cardenal que “el aborto nunca es una solución. Debemos escuchar, acompañar y comprender desde nuestro lugar a fin de salvar las dos vidas: respetar al ser humano más pequeño e indefenso, adoptar medidas que pueden preservar su vida, permitir su nacimiento y luego ser creativos en la búsqueda de caminos que lo lleven a su pleno desarrollo”




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