Me he encontrado en esta web http://www.el-adolescente.com/ varios cuentos interesantes, sobre todo para jóvenes; uno de ellos está relacionado con la hipocresía, yo lo enfocaría más con las inseguridades, el caso es que como reflexión final tiene lo siguiente (ver imagen), que lo comparto con vosotros porque creo está muy relacionado con nuestros momentos de bajón, que también se dan cuando estamos enfermos o estamos sufriendo e intentamos disimular de muchas maneras hasta engañándonos a nosotros mismos, y al final caemos en la cuenta que eso nos perjudica más que nos alivia:
En el camino de la fe, a veces el corazón llega cansado. Hay almas que han amado mucho y han sido poco entendidas. Miradas que lo han entregado todo y han encontrado silencio. Y, aun así, en medio de ese cansancio, sigue viva una verdad que no se apaga: fuimos creados para amar, no para escondernos. Lo que hoy compartimos nace de ahí, de lo cotidiano, de ese Evangelio que se encarna en gestos sencillos y sostiene cuando faltan las palabras, pero no el amor. Estas líneas son para quienes sienten que caminan solos, para quienes aman con profundidad y a veces se preguntan si merece la pena seguir así. Para quienes han pensado en cerrar el corazón por miedo, pero todavía lo sienten latiendo. No te encierres por temor a no ser comprendido. Deja que tu corazón llegue donde alguien sepa acogerlo. No se trata de que todos lo entiendan, sino de que alguien lo valore. De que alguien sepa cuidarlo. Hay momentos en los que uno se cansa de explicarse, de justificar lo que siente, de def...
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