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Huellas en el camino: IV Domingo Tiempo Ordinario


Evangelio

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos entraron en Cafarnaún, y cuando el sábado siguiente fue a la Sinagoga a enseñar, se quedaron asombrados de su enseñanza, porque no enseñaba como los letrados, sino con autoridad. Estaba precisamente en la sinagoga un hombre que tenía un espíritu inmundo, y se puso a gritar: ¿Qué quieres de nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido a acabar con nosotros? Sé quién eres: el Santo de Dios.
Jesús le increpó: Cállate y sal de él.
El espíritu inmundo lo retorció y, dando un grito muy fuerte, salió. Todos se preguntaron estupefactos: ¿Qué es esto? Este enseñar con autoridad es nuevo. Hasta los espíritus inmundos les manda y le obedecen.
Su fama se extendió enseguida por todas partes, alcanzando la comarca entera de Galilea.
Palabra del Señor



Aprendemos


Para los peques de la casa

Al pasar por esta sinagoga Jesús se dio cuenta que había un mensaje secreto dirigido a él. Descúbrelo cambiando los símbolos por las letras de las referencias.



Para mi vida

Jesús tiene un corazón muy sensible a los que sufren y los sana para liberarlos. ¿Qué puedes hacer por algún enfermo que conozcas? ¡Visítalo!

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