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Huellas en el camino: Domingo II del Tiempo de Cuaresma

Evangelio

En aquel tiempo, Jesús se llevó a Pedro, a Santiago y a Juan, subió con ellos solos a una montaña alta, y se transfiguró delante de ellos. Sus vestidos se volvieron de un blanco deslumbrador, como no puede dejarlos ningún batanero del mundo. Se les aparecieron Elías y Moisés, conversando con Jesús. Entonces Pedro tomó la palabra y le dijo a Jesús: «Maestro, ¡qué bien se está aquí! Vamos a hacer tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Ellas.» Estaban asustados, y no sabía lo que decía. Se formó una nube que los cubrió, y salió una voz de la nube: «Éste es mi Hijo amado; escuchadlo.» De pronto, al mirar alrededor, no vieron a nadie más que a Jesús, solo con ellos.
Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó: «No contéis a nadie lo que habéis visto, hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos.» Esto se les quedó grabado, y discutían qué querría decir aquello de «resucitar de entre los muertos».
Palabra del Señor

Aprendemos




Para los peques de la casa

Colorea las casillas, avanzando letra a letra, en sentido horizontal y vertical (no en diagonal) y descubrirás una frase del evangelio de hoy. La flecha te indica donde comienza la frase

Para mi vida

Ser discípulo es escuchar a Jesús y aprender de sus palabras. ¿Qué enseñanzas importantes recuerdas de Jesús? Elige dos.


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