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Cantico del Anciano

Dichosos los que me miran con simpatía.


Dichosos los que comprenden mi lento caminar.


Dichosos los que hablan en voz alta para minimizar mi sordera.


Dichosos los que estrechan con calor mis manos temblorosas.


Dichosos los que se interesan por mi lejana juventud.


Dichosos los que no se cansan de escuchar las historias que con frecuencia repito.


Dichosos los que comprenden mi falta de cariño.


Dichosos los que me regalan parte de su tiempo.


Dichosos los que se acuerdan de mi soledad.


Dichosos los que me acompañan en el sufrimiento.


Dichosos los que alegran los últimos días de mi vida.


Dichosos los que me acompañan en el momento del paso.


Cuando entre en la vida sin fin me acordaré de ellos ante el Señor.


Autor desconocido

Comentarios

  1. ESTIMADA NORKA:

    ¡BUENAS TARDES Y FELIZ JORNADA! ¡TE FELICITO POR TU BLOG Y POR TU TRABAJO COMO AGENTE DE PASTORAL! Como colega tuyo de profesión creo que es un acierto lo que compartes, por una parte responde a lo que dice Jesús: "GRATIS HABÉIS RECIBIDO, DADLO GRATIS" y el proverbio hindú que sale al inicio del libro de Dominique Lapierre "LA CIUDAD DE LA ALEGRÍA" EDITORIAL PLANETA: "TODO LO QUE NO SE DA, SE PIERDE". Sobre el cántico del anciano te diré que en mi casa tengo una pintura que me hizo el marido de una paciente que vivió el final de su enfermedad y su muerte en el Centro en que se ve a una anciana mirando al cielo y pone la inscripsción: "LA MIRADA SIEMPRE HABLA DEL CORAZÓN". Ojalá tengamos la mirada de Jesús para mirar a l@s ancian@s y a toda persona. Un fuerte abrazo:
    IÑAKI

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