Ir al contenido principal

Desde la cresta de los años


La autora de este libro, Inmaculada Ortiz Lledó, bajo el título “Desde la cresta de los años”, nos presenta su propia interpretación de cómo animar y acompañar a nuestros mayores, tras muchas horas de ensayo y de experiencia personal al hacerse una más entre ellos. Ha sabido jugar a ser viejo y vieja sin serlo. Ha leído en los ojos de cada uno de los ancianos que han pasado por su vida como los años. Es una profesional de largo recorrido junto a los ancianos pero con un estilo propio, de juego con regate corto, a pie de sala, de cama, de pasillo, de escenario improvisado o de mesa redonda compartida por quienes, según ella, “siempre tienen algo que hacer y que decir”. Es autor de dinámicas ad hoc, rompedoras donde las haya, jamás descritas en ningún manual. Es una mujer creativa, jovial, directa, respetuosa y paciente, pero a la vez incisiva, insistente, demoledora con el “status quo” y los “clichés” establecidos a la hora de decidir qué hacer con los ancianos en sus ratos libres. Este libro es sólo una invitación “para venir y ver” como siempre se puede intentar hacer algo nuevo y diferente con las personas mayores, para que no se aburran, para que no se duerman, para que estén atentas a sus muchos años.

Aquí os dejo el índice para ir abriendo el apetito a esta fabulosa lectura:
  1. Inicios y fundamentos
  2.  El trato al mayor
  3. Condiciones para la animación. El entorno
  4. Personal que se relaciona con el mayor
  5. Ellos construyen el día a día
  6. Programación y actividades
  7. La solidaridad vivida
  8. Cómo viven nuestros mayores su fe
  9. Cómo viven los ancianos su última etapa

Este libro está editado por la Fundación San Juan de Dios, que es una entidad sin ánimo de lucro constituida por la Provincia de Castilla de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios. Tiene entre sus fines la formación, la promoción y la difusión del conocimiento en el ámbito de las Ciencias de la Salud y de la asistencia social y  sanitaria. Sus publicaciones tienen como eje la búsqueda de una atención integral y de calidad a las personas en situación de enfermedad, discapacidad o marginación.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Resonancias: Cuando el fruto aún no se ve, pero el Espíritu ya está

En pasbiopal queremos compartir contigo esta reflexión: Enseñar Se dice que el Espíritu enseña todo, y es cierto: enseña con silencios, con intuiciones, con ese olfato interior que ayuda a discernir lo que alimenta y lo que no. Pero también se aprende con palabras, con contenidos, con aquellos saberes que, lejos de estorbar, afinan la sensibilidad. Hay quienes descubren a Dios en un gesto sencillo, y hay quienes necesitan primero ponerle nombre a las cosas para reconocer su sabor. A veces, para saber si algo huele a Evangelio, antes hay que haber olido muchas cosas. Y eso también se enseña. Porque el corazón, cuando se forma bien, no está reñido con la inteligencia; se afinan mutuamente. Recordar Se dice que el Espíritu recuerda lo bello, no lo que hiere. Y ojalá fuera siempre así. Pero a veces el recuerdo llega mezclado, y en él laten tanto la belleza como la ausencia. Hay recuerdos que curan y otros que reclaman. Y está bien: no todo lo que duele es ajeno a Dios. A veces el mis...

Perfeccionismo: un camino hacia la plenitud del Amor

  En pasbiopal queremos compartir contigo esta reflexión: La perfección es una llamada, una invitación, una forma de amar y no necesariamente una carga. Parafraseando a Juan Ciudad, es el profundo deseo de ‘hacer bien el bien’, es decir, de dar lo mejor de uno mismo, de entregarse sin reservas en cada detalle, en cada gesto, en cada obra. Y si lo pensamos, es el impulso que ha llevado al ser humano a las cumbres del arte, la ciencia, la música, el deporte, la espiritualidad. ¿Acaso la belleza no es perfección? ¿Acaso las grandes obras maestras no son el fruto de un alma que se ha dejado consumir por la pasión de hacer algo excelente? ¿Acaso la música no alcanza su esplendor en la precisión con la que cada nota encuentra su lugar? ¿Acaso la arquitectura no se convierte en un puente entre el cielo y la tierra cuando cada línea, cada medida, cada cálculo es exacto? Es amor en su máxima expresión, por tanto, no necesariamente está relacionado con frialdad ni con obsesión. Es la ple...

Habitar la herida sin dejar de amar

En pasbiopal queremos compartir contigo esta reflexión: Hay momentos en los que el alma ha sido herida, y levantar barreras parecería la opción más sencilla. Tomar distancia, argumentar desde la razón, esconder lo vulnerable bajo una apariencia de firmeza. Sin embargo, hay quien, aun herido, escoge un camino distinto. Desea responder desde la fidelidad a Dios, sin negar lo que duele, pero sin dejar que ese dolor determine su forma de amar. Esa elección no protege ni adormece. No grita, pero tampoco silencia lo injusto. No señala con dureza, pero tampoco borra las huellas del daño. Amar desde ahí no es un ejercicio sentimental, es una forma de verdad. Una manera de permanecer sin traicionarse, de decir lo necesario sin aplastar, de ofrecer cuidado sin disfrazar el conflicto. No se trata de fingir calma ni de negar lo que se sufre, sino de dejar que el amor se convierta en raíz y no en respuesta. Solo desde ese lugar profundo, donde Dios permanece, puede sostenerse una fidelidad así. ...