Ir al contenido principal

Jornada de Pastoral en Salud Mental 2016




PRESENTACIÓN

Entre los muchos retos de la Iglesia está el de plantearse cómo debe ser su presencia y acción en el mundo de la salud mental hoy.

La comunidad cristiana es responsable de ayudar a vivir con plenitud de sentido a cada persona, y a conseguir que se le atienda en su situación concreta. También cuando alguien tiene que enfrentarse personalmente a una enfermedad mental. Esta es la labor que intentan –con grandes logros– nuestros hermanos/as religiosos en sus centros (ejemplos muy significativos son las Hermanas Hospitalarias y los Hermanos de S. Juan de Dios). Pero también es un reto de cada comunidad parroquial: acompañar e integrar en la comunidad a estos y sus familias.

En estas Jornadas queremos ofreceros una reflexión sobre qué entendemos por pastoral en este contexto, y los cauces para hacer del enfermo un agente activo evangelizador; pero también ofreceros experiencias, materiales y recursos concretos de evangelización, liturgia y caridad, que os sirvan en vuestra casa, parroquia o institución.

OBJETIVOS

  • Ofrecer una ocasión para la reflexión sobre los retos futuros y el compromiso
  • Crear un espacio de encuentro y enriquecimiento mutuo
  • Compartir recursos prácticos que os sirvan para vuestro día a día pastoral


DESTINATARIOS

Capellanes, agentes de Pastoral y personas implicadas en Pastoral en Salud Mental, tanto de instituciones como de parroquias o diócesis

METODOLOGÍA

Exposición de temas, reflexión personal y talleres

PROGRAMA

jueves, 10 de noviembre
  • 16:00 h Entrega de documentación
  • 16:30 h Saludo. Oración. Dinámica
  • 17:00 h Ponencia: «¿Qué pensamos cuando hablamos de “pastoral”» D. Alejandro Florit • H. Hospitalarias
  • 18:30 h Descanso
  • 19:00 h Ponencia: «Persona con enfermedad mental, ¿agente activo evangelizador?» D. Josep Pifarré • Psiquiatra
  • 20:30 h Descanso
  • 21:00 h Cena

viernes, 11 de noviembre
  • 08:30 h Desayuno
  • 09:30 h Oración
  • 09:45 h Talleres: presentar materiales, medios, acciones, recursos...
    • Evangelización • dirige y coordina D. Juan Sánchez (Ciempozuelos)
    • Liturgia • dirige y coordina D. Roberto García (Mondragón)
    • Caridad/Solidaridad • dirige y coordina D. José Luis Martínez (Cl. San Miguel)
  • 11:00 h Descanso
  • 11:30 h - 13:00 h Talleres
  • 13:15 h Eucaristía
  • 14:00 h Comida
  • 16:00 h Mesa redonda: «¿Qué aporto y qué recibo?» • Religiosa, sacerdote, voluntario y usuario-paciente
  • 17:30 h Descanso-Café
  • 18:00 h Conclusiones


Este campo pastoral es uno de aquellos que el Papa Francisco llama "de las periferias existenciales".
Tenemos la alegría de decir que nuestra Iglesia está muy cercana a ellos, especialmente a través de la órdenes religiosas, pero seguramente necesitamos una mayor atención a aquellas personas que sufren una enfermedad mental y están en nuestros entornos parroquiales.
A veces la acogida está llena de miedos, o no tenemos recursos para trabajar con ellos.
En estas jornadas os queríamos ofrecer esa ayuda.

Suso Carracedo



Comentarios

Entradas populares de este blog

Resonancias: Cuando el fruto aún no se ve, pero el Espíritu ya está

En pasbiopal queremos compartir contigo esta reflexión: Enseñar Se dice que el Espíritu enseña todo, y es cierto: enseña con silencios, con intuiciones, con ese olfato interior que ayuda a discernir lo que alimenta y lo que no. Pero también se aprende con palabras, con contenidos, con aquellos saberes que, lejos de estorbar, afinan la sensibilidad. Hay quienes descubren a Dios en un gesto sencillo, y hay quienes necesitan primero ponerle nombre a las cosas para reconocer su sabor. A veces, para saber si algo huele a Evangelio, antes hay que haber olido muchas cosas. Y eso también se enseña. Porque el corazón, cuando se forma bien, no está reñido con la inteligencia; se afinan mutuamente. Recordar Se dice que el Espíritu recuerda lo bello, no lo que hiere. Y ojalá fuera siempre así. Pero a veces el recuerdo llega mezclado, y en él laten tanto la belleza como la ausencia. Hay recuerdos que curan y otros que reclaman. Y está bien: no todo lo que duele es ajeno a Dios. A veces el mis...

La verdad que sana y la que hiere: cuando corregir no es amar

En pasbiopal queremos compartir contigo esta reflexión: La corrección fraterna es un arte, una entrega del alma que nace del amor incondicional y del profundo deseo de ver crecer al otro, se trata de descentrarse. Es luz en medio de la sombra, un gesto de ternura que se ofrece sin esperar nada a cambio, solo con la intención de ayudar a pulir las imperfecciones que nos impiden brillar con nuestra verdadera esencia. Es un acto de auténtica fraternidad, un lazo que respeta la dignidad de cada ser humano y le recuerda que su valor no está en sus aciertos o errores, sino en su ser. A veces, sin embargo, la verdad que se nos dice no nos libera, sino que nos aplasta. No porque la verdad sea dura en sí misma, sino porque la manera en que se nos entrega no busca sanar, sino someter. La diferencia entre una corrección fraterna y un juicio disfrazado de ayuda no está en las palabras exactas que se usan, sino en el corazón desde el que brotan o incluso desde el enfado desde el que brotan. La ...

Habitar la herida sin dejar de amar

En pasbiopal queremos compartir contigo esta reflexión: Hay momentos en los que el alma ha sido herida, y levantar barreras parecería la opción más sencilla. Tomar distancia, argumentar desde la razón, esconder lo vulnerable bajo una apariencia de firmeza. Sin embargo, hay quien, aun herido, escoge un camino distinto. Desea responder desde la fidelidad a Dios, sin negar lo que duele, pero sin dejar que ese dolor determine su forma de amar. Esa elección no protege ni adormece. No grita, pero tampoco silencia lo injusto. No señala con dureza, pero tampoco borra las huellas del daño. Amar desde ahí no es un ejercicio sentimental, es una forma de verdad. Una manera de permanecer sin traicionarse, de decir lo necesario sin aplastar, de ofrecer cuidado sin disfrazar el conflicto. No se trata de fingir calma ni de negar lo que se sufre, sino de dejar que el amor se convierta en raíz y no en respuesta. Solo desde ese lugar profundo, donde Dios permanece, puede sostenerse una fidelidad así. ...