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Beatos Mártires del la OHSJD (25-10-17) Huellas en el camino


En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Os aseguro que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto. El que se ama a sí mismo, se pierde, y el que se aborrece a sí mismo en este mundo, se guardará para la vida eterna. El que quiera servirme, que me siga, y donde esté yo, allí también está mi servidor; a quien me sirva, el Padre le premiará». Palabra del Señor.

*    Reflexión

En nuestro caminonos encontramos con la metáfora del grano de trigo. En el mapa, en las guías de este tramo del camino, se nos indica que seguir las huellas de Jesús es traer al corazón a nuestros hermanos mártires, que dieron la vida desde la confianza en Dios y sin reservas, y los frutos de aquellas muertes las seguimos teniendo entre nosotros. «Los beatos mártires de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios sufrieron el martirio por haber mantenido y confesado su fe, sirviendo a los enfermos y necesitados, en fidelidad a la hospitalidad que habían profesado. Ellos, sin preocuparse del peligro que les acechaba, permanecieron en su puesto desempeñando el apostolado de la caridad con la ordinaria dedicación, sin dejarse intimidad por los insultos y amenazas de muerte, aceptando voluntariamente el martirio. Ellos mejor que ninguno sabían que si el grano de trigo cae en tierra y muere, da mucho fruto, y lo demostraron con sus vidas.»[1]



[1]De Textos litúrgicos propios de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios

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