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Domingo XXX del T. Ordinario (29-10-17) Huellas en el camino


En aquel tiempo, los fariseos, al oír que Jesús había hecho callar a los saduceos, se reunieron en un lugar y uno de ellos, un doctor de la ley, le preguntó para ponerlo a prueba: «Maestro, ¿cuál es el mandamiento principal de la ley?». Él le dijo: «Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente”. Este mandamiento es el principal y primero. El segundo es semejante a él: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo. En estos dos mandamientos se sostienen toda la Ley y los Profetas». Palabra del Señor.

*    Reflexión


En nuestro camino también nosotros nos hacemos muchas preguntas, tal vez ahora le preguntaríamos “Maestro, ¿cuál es el secreto de la felicidad? Y lo cierto es que la respuesta sería la misma, ya que ante todas las preguntas trascendentales, por el sentido de la vida, la respuesta la encontramos en el amor. En el mapa, en las guías de este tramo del camino, se nos indica que seguir las huellas de Jesús es amar, ya que el amor es fuente de vida, y además es el mayor don que nos ha dado Dios.

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