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En los brazos de Cristo

 


GRACIAS

Hay momentos en la vida en los que parece que nada tiene sentido y surgen las preguntas existenciales; lo mejor en estos momentos es un buen retiro, momentos de oración, de silencio, de mirar cara a cara a Dios, y, sobre todo, de dejarte mirar por Él…

En muchas ocasiones llegamos a este momento con el corazón muy herido y es una pasada sentir cómo el Señor, va curando esas heridas, y, terminar, sí, con cicatrices; pero con las heridas curadas, y por tanto con el corazón capaz de bombear al 100%

El diálogo con Cristo nos ayuda a ser capaces de abandonarnos en sus brazos, sí, continuar el camino en los brazos de Cristo, pero siendo conscientes de ello (siempre lo había estado, pero el velo del sufrimiento me impedía sentirlo… os animo a que leáis “huellas en la arena”) y ya sabéis, la mejor medicina: ese abrazo del Padre en el sacramento de la reconciliación… ¡qué gozada tener sacerdotes que sean capaces de dar ese abrazo y resituarte!

Ah… y muchas gracias a ti, porque has sido instrumento del Amor de Dios cuando la ceguera y el sufrimiento me hacían pensar que era “imposible” volver a levantarme… ¡Qué maravilla es rodearnos de personas que nos llevan a Dios!

GRACIAS

#pasbiopal @pasbiopal

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